Luego llegó un águila, le arrebato diamante y se lo llevo a
su nido, que quedaba lejos de ahí.
Los tres amigos se
reunieron para buscar el diamante.
Dejaron pasar los días y las noches y no encontraron al
águila, hasta que un día vieron parar al águila pasar por un castillo y decidieron
seguir hasta su nido.
La ardilla le surgió una idea de subirse al árbol de roble,
en ese preciso momento al águila salió a buscar alimento para sus crías.
Luego llego la ardilla al nido y le cogió el diamante y se
lo dio a sus amigos, para llevar el diamante donde lo encontraron para que el
verdadero dueño se lo llevara.
Entonces apareció el verdadero dueño, el ratoncito y se lo
llevo.
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