martes, 25 de noviembre de 2025

La ranita saltarina

 



Autora: Darianny Elianny Rosario Mosquea

Había una vez en un hermoso lugar, vivía la ranita llamada  Lora , tenía un lindo color verde como las hojas de los árboles, siempre estaba rodeada por su familia.


Un día, la ranita decidió salir del lago, saltó tanto que se fue a un bosque lleno de árboles y animales muy enormes .

De pronto se encontró con un pajarito que estaba tirado en el suelo herido la ranita Lora preocupada porque quería levantarlo, pero no podía ayudarlo, decidió buscar a alguien para que le ayudara se encontró con un oso gigante, la ranita le contó lo que había pasado con el pajarito, pero el oso se negó a ayudarla, porque pensó que le podía hacer daño al pajarito. El oso dijo:- ¡tengo una idea que te puede ayudar, en ese árbol de manzana vive una familia de pajarito, ve donde ella y pídele ayuda.


La ranita saltando rápido se dirigió hacia el árbol y en un gran nido vivía una familia de pajarito que estaba muy triste llorando porque había perdido un pajarito la ranita pregunta a la familia:_ ¿por qué están triste?

 La mamá pajarito le contestó:-¡Se me perdió mi hijo, el más pequeño de la familia!

La ranita les dice: - ¡será el pajarito que está herido!.

La mamá pajarito les dijo a la ranita  llévame donde está él. La ranita con mucha amabilidad, le dijo que sí, que la iba a llevar.


La mamá pajarito se fue volando, y la ranita saltando llegaron donde estaba el pajarito la mamá pajarita . ¡ Gritó ese es mi pajarito! Rápidamente lo llevó al nido y lo curó.

Luego la mamá del pajarito les dio las gracias a la ranita.

La ranita le dice : -¡quiero que me ayude a buscar a mi familia.

La mamá pajarito, le dijo: - ¡ claro que te voy a ayudar! Salieron a buscar la familia de la ranita y la encontraron.

Todos felices, este cuento se ha terminado.




 







La princesa Esperancita

 

Autora: Milenny Mota Henríquez

En un lejano bosque había un castillo donde vivía una linda princesa llamada Esperancita, siempre estaba acompañada de su abuelita Rosita.

Una mañana la princesa sacó a pasear a su lorito al parque.

De pronto llegó el príncipe donde la princesa a contarle que su abuelita estaba enferma, la princesa salió desesperada hacia el castillo, llorando dice: ¡abuelita qué tienes, ¡qué ha pasado!

La abuelita contesto: - estuve en la cocina, resbale, estoy adolorida, pero pronto sanaré, no te preocupes princesa pronto estaré bien, les dije al príncipe que llamara al médico. ¿Princesa dónde está tu loro?

La princesa contesta: - ¡hay abuelita la deje en el parque y ahora qué hago? ¡Saldré a buscarla!

La princesa se dirigió al parque a buscar al loro y no lo encontró.

La princesa llamo a sus amigos para que les ayudara a buscar al loro.

Todos se unieron en la búsqueda, uno de sus amigos encontró, el loro estaba arriba de un árbol.

La princesa alegre le dio las gracias a su amigo.

Luego la princesa se fue al castillo para saber cómo seguía su abuelita y darles la buena noticia de que había encontrado el loro.

La princesa Esperancita y su abuela se abrazaron y fueron muy felices.







 

lunes, 24 de noviembre de 2025

La fiesta de la princesa María

 

Autor: Wilbert Monegro García

Érase una vez un rey llamado David que vivía en un palacio con su esposa la reina Nathalia y sus hijas María, Rocio y Sallely, todas eran felices. 


Llegó el gran día, la hija mayor llamada María cumplía 20 años, ese día era muy especial para la princesita, pues por fin iba a conocer a su futuro esposo el príncipe Mateo.

Mateo era un príncipe muy elegante, pues todas las princesas del lugar estaban encantadas con él.

 belleza del príncipe.

 

Inicio de la gran fiesta donde amigos y familiares disfrutaron de baile y diferentes comidas deliciosas.


Una hermosa joven fue a la cocina y preparó una poción maligna para dársela a la Princesa María, tratando de evitar que se enamorara del Príncipe Mateo.

Llegó la hora del brindis, la joven que estaba en la cocina trajo las copas llenas de vino y en una de las

La poción estaba en la taza.

La joven malvada le da la copa a la princesa, ella resbala en la alfombra y cae y rompe la copa.


Todos se sorprendieron al ver como la joven caía, el príncipe Mateo corrió, la recogió y escuchó que la joven decía que el plan no funcionó.

El príncipe les dijo: —¿De qué plan hablan? La joven malvada les respondió: —¡No quiero que se casen con la princesa!

El rey David corrió inmediatamente desde el castillo hacia la joven malvada y le dijo que ella nunca regresaría. 

Continuaron con la fiesta, el príncipe Mateo se comprometió con la princesa María y fueron felices para siempre.

Colorear, colorear, esta historia ha terminado.









La abeja Amaya y sus amigos

 

Autor: Julianny García Liranzo.

Hace muchos años, en un hermoso jardín lleno de bellas flores, Amaya y sus amigas vivían en una colmena.

Un día Amaya se levantó y se sorprendió al ver que el hermoso jardín había perdido su belleza, pues las flores no tenían su color.

Cuando Amaya vio esto se puso triste y llamó a sus amigas al ver que su jardín ya no tenía las flores coloridas.


Los amigos asustados comentaron: - ¡ya no vamos a tener el polen rico, nuestro jardín no es colorido!

Los amigos de Amaya preocupados dicen: -¿Qué vamos a hacer?


Amaya responde: - Hagamos una oración a Dios para que envíe lluvia y nos dé un sol radiante para que las flores vuelvan a tener su color.

Dios escuchó y envió la lluvia y un sol radiante llenó las flores de un hermoso color.

Amaya y sus amigos dieron gracias a Dios y fueron felices para siempre.











La princesa que llora Esmeralda

 La princesa que llora Esmeralda

Autor: Yismeiry Cabrera Bencosme.

Érase una vez, en tierras lejanas, un hermoso castillo, donde vivían bellas princesas, 


 

Una de ellas se llamaba Lisa, tenía una espléndida corona llena de diamantes y esmeraldas, vestía un majestuoso vestido azul. La princesa era tan especial porque cada vez que lloraba, caían preciosas esmeraldas.

Una de sus hermanas llamada Ana estaba celosa porque decía que sus hermanas amaban más a Lisa porque lloraba esmeraldas.


Un día Ana muy enojada encerró a Lisa en un calabozo que estaba lleno de tierra y vivían pequeños ratones, la llevo a ese lugar para que Lisa llorara hasta quedarse sin lágrimas, para que ya no tuviera esmeraldas. 

Al ver a Lisa triste, los ratoncitos corrieron al castillo para encontrar a las otras princesas, para contarles que Ana había encerrado a Lisa.

Las princesas salieron corriendo en varios caballos y fueron a sacar a Lisa de la mazmorra.

Las princesas se sorprendieron al ver a Lisa deshidratada y lloraron y la abrazaron.

Inmediatamente las princesas llevaron a Lisa al castillo, cuando llamaron a su hermana Ana y les preguntaron por qué lo había hecho.

Ana les respondió: - ¡Ustedes aman a Lisa más que a mí!

Las princesas les dijeron: Lisa la perdonó.

Entonces todas las princesas se abrazaron y fueron felices para siempre.

 - no, no es así Ana, te queremos, lo que pasa es que cuidamos mucho a Lisa porque es la más pequeña y no queremos que le hagan daño, para que no abuse de su poder.


Arrepentida, Ana se disculpó con Lisa y le prometió cuidarla.

Lisa la perdonó.

Entonces todas las princesas se abrazaron y fueron felices para siempre.










lunes, 19 de marzo de 2018


El 19 de marzo de 2018 se conmemora el 174 aniversario de la primera gran contienda escenificada en Azua. 

El bisoño ejército dominicano, comandado por el general Pedro Santana, venció de manera rotunda a las huestes haitianas, dirigidas por el presidente Charles Hérard, durante la primera gran batalla con la cual fue defendida la Independencia Nacional, apenas 22 días después de que fuera declarada la separación en la Puerta del Conde.
Entonces, el recién formado ejército destinado a repeler los intentos del gobierno haitiano de revertir la liberación, proclamada el 27 de febrero de 1844, estaba formado por 2,500 soldados novatos procedentes de varios lugares del Este y el Sur del país, mientras que las tropas haitianas la integraban 8,000 hombres, originarios de Puerto Príncipe y Mirabelais, esencialmente.
Según indica el historiador Frank Moya Pons, en su “Manual de historia dominicana”, Hérard “no podía tolerar que en medio de una revolución, como la que él había encabezado, el país se dividiera” y se redujeran los recursos necesarios para pagar a Francia el resto de la deuda, para que se lograra el reconocimiento internacional de la independencia haitiana.
Según consta en “El diario de la Independencia”, del historiador Adriano Miguel Tejada, el lunes 18 de marzo un mensajero enviado por el patriota Jaime Vidal, quien se trasladó desde El Maniel, le informó al general Santana, comandante en jefe de los ejércitos expedicionarios, sobre los movimientos que hacían las tropas haitianas que invadían el territorio dominicano.
Dada la situación, Santana le solicitó en una correspondencia al comerciante Abraham Coen que hablara con el cónsul de Francia para que las tropas francesas se pusieran a disposición de los dominicanos para enfrentar a los haitianos.
“En la nota al comerciante Coen, rico importador establecido en la ciudad de Santo Domingo, Santana hace hincapié en el hecho de que los habitantes de San Juan, Las Matas e Hincha, de donde Santana era oriundo, no se habían pronunciado todavía a favor de la causa y de independencia 'y se mantiene la inacción', y le solicita que hable 'sin pérdida de tiempo' con el funcionario francés sobre la ayuda militar en ese país a la independencia dominicana”, señala Tejada.
Apenas días después de la liberación, el 9 de marzo de 1844, la Junta Central Gubernativa había presentado al gobierno de Francia una propuesta formal de protectorado que incluía la cesión “a perpetuidad” de la bahía de Samaná.

viernes, 9 de marzo de 2018

Natalicio de Francisco del Rosario Sánchez
Este viernes 9 de marzo la nación conmemora los 201 años del natalicio de Francisco del Rosario Sánchez, uno de los tres grandes héroes de la independencia de la República Dominicana.
Sánchez concretó el ideal separatista, fraguado por Juan Pablo Duarte, quien lo conquistó para la causa, a la que también sumó a Matías Ramón Mella y a otros jóvenes en la primera mitad del siglo XIX, cuando la parte Este de la isla de Santo Domingo se mantenía bajo el dominio del gobierno haitiano, que la había ocupado en febrero de 1822, al mando de Jean Pierre Boyer, respaldado por un ejército.
En 1843, el patricio Juan Pablo Duarte se exilió por temor a ser apresado y Sánchez asumió la dirección del movimiento independentista. Entonces presidió las reuniones de La Trinitaria y amplió contactos con representantes de sectores importantes de la ciudad, con la colaboración de Mella.

El 2 de agosto de 1843 se difundió la noticia de que Sánchez había muerto de una contagiosa enfermedad. Su ataúd fue enterrado en el cementerio anexo a la Iglesia del Carmen y de esa forma fue evadida la persecución en su contra iniciada por Charles Herard y los reformistas haitianos.
Aunque se le ha atribuido a Tomás Bobadilla la redacción del Manifiesto del 16 de enero de 1844, atendiendo a un reclamo suyo hecho en medio de una disputa con el presidente Pedro Santana, Manuel Dolores Galván, un testigo de entonces que fue secretario de Sánchez, aseguró que este prócer fue el autor del documento, quien lo produjo únicamente con la ayuda de Mella.
En el mencionado manifiesto de los trinitarios y aliados invitaban a la población a rebelarse contra los haitianos, después de detallar los agravios padecidos por la sociedad durante dos décadas de dominación extranjera.